Uncategorized

10 beneficios secundarios del DOT

AMO es uno de los primero proyectos inmobiliarios en situarse dentro de la zona DOT (Desarrollo Orientado al Transporte) en Monterrey. Esta nueva estrategia urbana permitirá densificar la ciudad, haciendo mejor uso del transporte público e incentivando nuevas formas de transporte para el desarrollo sustentable de la ciudad.


Si quieres conocer más sobre esta innovadora e interesante propuesta del urbanismo, te compartimos un fragmento del documento elaborado por el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo México (ITDP) en colaboración con la Embajada Británica en México, en donde se resumen los 10 principales beneficios secundarias de implementar esta alternativa de crecimiento en las ciudades.


  1. Menor uso del auto y reducción de sus externalidades negativas: contaminación ambiental, emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), congestión vial, ruido, accidentes, ruptura de lazos sociales, entre otros. Esta reducción se logra por un mayor uso del transporte público y los modos no motorizados.

  1. Litman (2011) estima una reducción del 4% del uso del automóvil en ciudades que cuentan con buenos sistemas de metro o tren de pasajeros, debido a dos efectos, al incentivar el cambio de automóvil a estos sistemas y al reducir la propiedad de automóviles entre las familias que habitan alrededor de las estaciones.
  2. Bento et al. (2003) estima que un incremento del 10% de la red del metro reduce 4.2% el uso del automóvil en EU.
  3. Ewing et al. (2008) señala que en barrios con buen sistema de transporte público, las personas reducen sus millas de viaje en automóvil de 20% a 40%.
  4. En el caso de Curitiba, Brasil, ciudad líder en la implementación del DOT, se ha encontrado que las personas manejan un 50% menos en comparación a Brasilia, caracterizada por sus infraestructura vial orientada al automóvil (Santos, 2011 ). Así, en este tipo de desarrollos se emiten un 50% menos de CO2 (Magalhães, 2009).

  1. Reducción de costos de calles y otras infraestructuras. Al reducir la expansión de las ciudades, se pueden reducir en el corto plazo los gastos de proveer calles, agua, drenaje y otras infraestructuras en un 25% (TCRP, 2004).

  1. Incremento en ventas minoristas. Este beneficio deriva del incremento de pasajeros, de la densidad y del mismo DOT (TRCP, 2004). El incremento puede variar y dependerá del tipo de negocios que sean instalados en el desarrollo.

  1. Reducción de la expansión urbana y conservación del espacio. La expansión urbana absorbe suelos que son ecológicamente valiosos, ya sea por los servicios ambientales que proveen, o bien por la producción de alimentos, que se da en ellos. Concentrar las densidades cerca del transporte público reduce este efecto; del mismo modo, al estar dentro de la ciudad, los desarrollos compactos ocupan de un 60% a 90% de menos espacio que los expandidos (TCRP, 2004).

  1. Reducción del crimen. Este efecto se genera al concentrar los servicios de seguridad pública en un territorio menor (TRCP, 2004). Además, al incrementar la vida en las calles y al mejorar el espacio público, existe mayor presencia de “ojos” en las calles, por lo que se incrementa la vigilancia del lugar y se reduce la facilidad para cometer crímenes. Jacobs (1961:44) señala “esto es algo que todo mundo sabe: una calle bien usada es apta para ser segura. Una calle desierta es apta para ser insegura”.

  1. Incremento del capital social y en la participación pública. Se ha estimado que por cada 10% de reducción en el tiempo de manejo, existe un incremento del 10% en la participación cívica (Putman, 2000).

  1. Incremento en la recolección de impuestos. Con los DOT, una pequeña área puede generar muchos impuestos locales, como predial, permitiendo mejorar las finanzas públicas de la ciudad. Esto no sucede cuando la expansión territorial concierne a diversas administraciones locales, pues los impuestos generados se dividen entre muchas administraciones, reduciendo  la eficiencia de la recaudación y del gasto público (TRCP, 2004).

  1. Reducción de costos relacionados con la construcción de estacionamiento. Los DOT pueden prescindir de lugares de estacionamiento o reducirlos, ya que las personas principalmente se mueven caminando, en bicicleta y en transporte público. Eliminar cajones de estacionamiento puede reducir los costos de construcción hasta en un 16% (TCRP, 2004).

  1. Aumento de la actividad física. Las personas que residen o trabajan en un DOT tienen una mayor actividad física al caminar o usar la bicicleta para llegar al transporte público en el mismo desarrollo. Esto tiene beneficios sobre la salud de las personas, pues se estima que tienen 10% menos de probabilidad de ser obesos en comparación con las personas que viven en desarrollos extendidos. Esto repercute en menores gastos de salud pública relacionados con la obesidad (TCRP, 2004).

  1. Aumento de acceso a recursos humanos. Las empresas se benefician de estar cerca del transporte público, ya que sus empleados puedan desplazarse más rápido a sus trabajos, lo cual reduce tanto el estrés como el cansancio que ocasionan los traslados. Por ejemplo, en Hong Kong, el 84% de los empleos se encuentra a 1km o menos de estaciones de transporte, mientras que en Copenhague, esta cifra asciende a 61% (véase los Casos de éxito de Hong Kong y Copenhague). Así, las empresas se benefician tanto de una mayor productividad laboral, como de menores costos relacionados a la cercanía a otros negocios, la reducción del tráfico y la necesidad de proveer menos cajones de estacionamiento (Sadler y Wampler, 2013)

Fuente: ITDP

Author


Avatar