Good Contents Are Everywhere, But Here, We Deliver The Best of The Best.Please Hold on!
Your address will show here +12 34 56 78
Uncategorized, Vida


Se acerca el siguiente clásico y todos sabemos lo que eso significa: la ciudad se paraliza y se convierte en un gran, gran estadio de fútbol. ¡No hay quien deje de unirse a esta riña deportiva!


Y para que no te quedes fuera, ya sea que es la primera vez que se te antoja unirte por tu nuevo novio o que acabas de llegar a la ciudad, te traemos una guía básica para convertirte en Tigre o Rayado y que nadie note que eres principiante.


  • Elige el equipo

Claro, primero lo primero. Tienes que elegir el equipo que te tatuarás en el alma. ¡No puedes ser ambos! No, eso está penado por la ley regiomontana (realmente no, pero así de serio es el asunto de la elección). Evalúa bien ambas opciones porque si cambias después de parecer puedes pasar por un convenenciero que cambia de acuerdo a los resultados.


  • Compra la camisa

Si crees que no vale la pena porque “sólo la usarías cada vez que haya clásico” estás muy, muy equivocado. En Monterrey la camisa se usa en todas las ocasiones: los domingos familiares, las fiestas, el quehacer en la casa… Es más, no nos sorprendería que alguien la use en una boda.


  • Apréndete los cantos

En Monterrey nos encanta la poesía, sobre todo cuando se la dedicamos a nuestro equipo favorito. Aquí no nos quedamos con el típico “Oe, oe, oe, oe”. No, convertimos canciones clásicas en cantos a nuestros jugadores favoritos, hacemos de ciertas frases nuestros eslóganes y componemos rimas que harían llorar al mismísimo Octavio Paz. Empieza escuchando las más famosas. Dudamos que te tardes más de 8 horas en terminar.


  • Adquiere una actitud competitiva

Sí, entre los jugadores la competencia es sana (a veces). ¿Pero entre nosotros los seguidores? ¡Jamás! Si estás en una carne asada viendo el clásico es importantísimo que estés preparado para el montón de burlas y chistes que recibirás y que lanzarás a los del equipo contrario. ¿Y qué pasa si lo ves en un restaurante o bar, rodeado de puros desconocidos? ¡Pues lo mismo!


  • Déjate llevar

Ser aficionado del fútbol en Monterrey es toda una experiencia. Verás cómo te diviertes bastante (a menos que pierdas, pues estás obligado a sufrir aunque sea con falsedad). Así que agarra tu cerveza, júntate con tus amigos y conviértelos tus rivales como si se tratara de una situación de vida o muerte. ¡Sencillo!

0